domingo, 9 de mayo de 2021

LA PEQUEÑA HISTORIA "CANALLA" DE HUESCA. JOSE M. R..."PLUMACOJA"

Hay blogs de lectura rápida como son los de viajes y senderismo; en ellos lo importante es que sirvan de guía. Los blogs que rememoran a gente que existió, necesitan de más palabras. Por ello te pido paciencia. Si ves que en la lectura de lo que seguidamente cuento te pierdes en algún momento y aunque leas las palabras no te concentras en su significado, ponte musica y dejalo un rato. No me perdonaría aburriros con la vida de una persona que nunca conoció esa palabra. 


LA LECTURA ES EL MEJOR SOMNIFERO

 Esta entrada hay que leerla escuchando musica... yo recomiendo pincha en este hipervinculo si quieres escucharlo El Sinvergüenza


¿POR QUÉ HOY HABLAMOS DE "PLUMACOJA" DE HUESCA?

Hoy hablaremos de un tipo que vivió en Huesca pero que seguro que tiene almas gemelas en todas las ciudades y pueblos de este pais. Personajes seductores que sabiendo que lo son se aprovechan de ello y se convierten en vividores sin mucha vergüenza.

Pero antes de entrar en harina habría que reflexionar sobre algunos efectos de esta puñetera pandemia en el que el mundo mundial se ha puesto un burKa en la cara. Supongo que os haberis fijado en que estos días de pandemia después del confinamiento la gran mayoría de las personas sean hombres, mujeres u otros géneros (allá cada cual) hemos abandonado los zapatos de cuero acharolado, los zapatos de tacones, los de galas y cenas de postín, y los hemos sustituido por la zapatillas deportivas. El efecto "huida al aire libre" de la pandemia ha hecho desaparecer de los escaparates de las zapaterías los zapatos de etiqueta especialmente los de tacón.  Ahora el que más y la que menos, vamos con zapatillas deportivas o zapatos de sport. Luego ya cada uno, cada una, o cada "une",  los lleva o bien del Decatlhon o del Louis Vuitton ese. A mi que me dejen los primeros que soy ancho de pies y Vuittón no pensó en ello. Hemos dejado de pasear por las millas de oro de cada ciudad donde están esos escaparates de ultima moda, y hemos descubierto el campo. Si esto de la pandemia fuera una pelicula bien la podriamos llamar "Esplendor en la Hierba". Y además hemos emulado a los colonos exploradores descubriendo nuestros alrededores proximos. En Huesca se ha llevado la palma el "Púlpito de Montearagón"

Y esto viene a cuento porque cuando el aquí escribano fue recientemente a hacerse esa iconica foto en el Púlpito de Montearagón que colgué rapidamente en las redes sociales -como mandan los cánones-, un amigo y antiguo compañero de correrias azules por el Coso me dijo que como no fuera a verle a su casa sita en el pueblo proximo al Púlpito, que me olvidara de su amistad. Y al preguntarle cual era su casa me dijo con ese acento aragonés que le sale tan marcado ¡cual va ser la que antes era de Plumacoja que se la compré, aun tengo colgada en la pared la foto que se hizo en uno de sus viajes por el Caribe, él sentado en una silla con un sombrero de cowboy, detrás suyo dos morlacos con rifles en la mano, y junto a Plumacoja dos mozas morenas tal y como vinieron al mundo!.

El pesimismo de la pandemia me dio pie a contestarte a mi amigo al que llamaremos por su apelativo "Pateta" -era un crack jugando a fútbol, eso creía él- que lo de vernos habría que dejarlo en manos del de arriba que cualquier dia nos entra el bicho ese y la palmamos. Llegamos a la conclusión mutua de que palmarla la tenemos que palmar todos algún dia,  pero jodería (con perdón) no llegar a cobrar la pensión de jubilación, mas que nada por no tener que aguantar las risas burlonas de los señores inspectores de la Seguridad Social -si esos que estos dias no cogen el teléfono para asesorar a la peña, al parecer porque no tienen gente ni lineas suficientes para atender tanta llamada, y tienen jefes que ni se enteran de eso ni de lo otro-. Y ante este comentario tan pesimista, Pateta me contestó:

- ¡Sebas que tardes mucho en darles el gusto a los de la Seguridad Social, pero como eres buena gente solo te deseo que cuando llegue tu hora estires la pata como la estiró Plumacoja!

A lo que le contesté con mucho aplomo  -¡que Dios te oiga gran amigo, y así sea!- 

Hace poco en un encuentro de amigos de cervezas, respetando distancias y mascarillas, uno de ellos que andaba en horas bajas, y que se había tragado todas las pelis de romanos que habían echado en la tele esta Semana Santa dijo la frase "¡que los dioses nos sean propicios y nos gratifiquen con una muerte como la de Plumacoja!". Poco faltó para entrar a contrar unos y otros las anecdotas y vivencias que presenciaron o conocieron de este personaje.

Para los chicos que perdimos el pudor viendo en el cine Odeón las peliculas de Pajares y Esteso, y que no nos escandalizamos cuando echaron "El Ultimo Tango en París", lo de la muerte de Plumacoja es un fin de existencia mítico y envidiable, que nos gustaría a muchos de nosotros mas que tener unos funerales de Estado, aunque solo lo confesamos entre colegas y a partir de la tercera cerveza. Y toquemos madera para que los de la Seguridad Social sonrían poco y tarde.......algún dia en las universidades se estudiará como asignatura troncal "la vida y andanzas del gran Plumacoja de Huesca y su muerte caribeña".

Con la conversacion whasapera de mi amigo y excompañero Pateta, volvió a resurgir en mi memoria recuerdos de ese personaje conocido en toda la ciudad de Huesca, especialmente en la memoria de los que en algun momento formamos parte del paisaje de la Huesca Canalla y Nocturna, algunos por afición y otros por profesión como fue mi caso.

 


¿QUE SER CHICO ES FACIL(Dedicado a mi colega el encofrador "Mariano Marlboro el del Simca 1000" una entre tantas victimas de los sinvergüenzas seductores)

¡Bueno si tu piensas que ser chico es fácil qué le vamos a hacer, pero  no nos  vamos a poner ahora  a discutir! Discutir va mal para el corazón.

Entre otras cosas los chicos siempre nos hemos quejado de que las chicas cuando buscan pareja no eligen al que es trabajador, culto, buena persona, honrado..... no que va... eligen o elegís al canalla, al jeta, al sinvergüenza... con tal que sea un poco guapete ya está. En mi epoca los únicos que hacían sombra a los jetas eran los de los pueblos de alrededor de Huesca que tenían tierras, pero no todos, solo los de casa fuerte, los demás a sufrir por jetas y herederos terratenientes.

¡Sí, sí,  vosotras os quejareis de que en este mundo ser mujer es muy duro! y no lo pongo en duda, pero ser chico no es una bicoca. Ya me gustaría veros a vosotras en la piel del noventa por ciento de los chicos, esas noches juveniles de parranda en las que el exceso de hormonas te lanzan a la busqueda de novieta en verbenas de pueblo, discotecas, o discobares..... ¿bailas? no, ¿bailas? no, ¿bailas? no....... una tras otra, y aparece el gilipuertas del cole del que todos sabiamos que era un jeta y un estúpido sinvergüenza, y bailaba con todas........ y no solo eso, cuando te querías dar cuenta ya se estaba dando el pico en el medio de la pista de baile con la chavala por la que llevabas loco desde que la conociste en la guardería, por la que había noches enteras que no podías dormir pensando en ella, a la que le hacías los deberes, acompañabas a comprarse ropa cuando sus amigas no la querian aguantar (porque sinceramente era inaguantable comprando ropa), a la que paseabas en ese Simca 1000 de segunda mano que con mil esfuerzos habias comprado, a la que le habías oído mil veces decir que tu eras su mejor amigo y siempre lo serías.... pero allí estaba en medio de la pista de baile dándose el lote con el estúpido sinvergüenza del cole, y con todas las miradas de los conocidos y conocidas que estaban en los sofas alrededor de la pista de baile que incredulos miraban con los ojos abiertos como platos primero al centro de la pista de baile y luego a ti, al centro de la pista de baile y luego a ti, al centro de la pista de baile y luego a ti..... y tu colega que nunca te fallaba te decía aquello de ¡tio apaga el cigarro que te está afectando a los ojos y te lagrimean, a ver si todos esos que nos miran piensan que estas llorando por ella!... y no no era una lágrima de dolor por ella... era una lágrima de rabia y de oido por él, y por todos los estúpidos guaperas sinvergüenzas que rompían corazones, de ellas y el alma de ellos.... Pero tu recomponiendo tu ánimo en lo que ya eras un experto, le respondías a tu colega ¡hay mucho humo en la disco, mira si no los ojos de las chicas que están sentadas alrededor de la pista, todas lagrimean! un sinvergüenza puede hacer mucho daño.

Y al día siguiente cuando llegaba la hora de juntarnos todos los colegas en el bar de siempre para pasar la tarde del domingo, mientras pedías el cubata al camarero, se te ponía al lado tuyo en la barra el tiparraco ese que haciendo como que no se daba cuenta te daba con el codo... y al instante hacía como que te reconocía para restregarte por la cara con aquello de ¡ jo tío que lote me dí ayer con varias titis, una de ellas por cierto creo que es muy amiga tuya!... no le tirabas el cubata a la cara porque el estúpido sinvergüenza estaba muy acostumbrado a las peleas y sabías que perderías, y además el cubata valía 20 pesetas que no te sobraban. Y peor era el lunes por la tarde cuando esa "amiga" tuya aparecía de repente por el Paseo Ramon y Cajal cuando volvías andando hecho polvo de trabajar todo el día, y te pedía si la podías acercar luego con el Simca 1000 al Hospital San Jorge a ver a un tía segunda suya que estaba ingresada con un cólico biliar, y en el viaje al hospital te contaba con mucha emoción que el sábado había conocido a un chico superinteresante, y tu le querías advertir que tuviera cuidado con ese, pero las palabras no te salían de la garganta...... 

Pero tranquilos, no es mi caso... yo nunca tuve ahorros para comprar un coche, y menos un Simca 1000, y además pagar 20 pesetas por un cubata ni farto vino, que en el Manhatan los tenias por 15 pesetas. Pero a un amigo mio, muy amigo, sí que le pasó. Yo fui el colega. La vida nos distanció, y eso en una ciudad pequeña como Huesca parece imposible pero los que sois de aqui sabeis que es normal. Con el paso de los años dejamos de pararnos a tener capazos y contarnos nuestras vidas y miserias, y simplemente nos saludamos al cruzarnos por el Coso, y nos decimos ese saludo tan de Huesca ¡ey! o ese otro ¡quió! para luego ya ni siquiera eso. Los de otras ciudades nos llaman a los de Huesca, estirados por eso, por no saludar a los que un dia fueron nuestros mejores amigos. Pero mantener vivas amistades con las que ya no compartes momentos de vida no  es fácil en una ciudad pequeña, sino cada dos pasos dirías ¡ey! o bien ¡quió!. Pero a mi colega nunca le perdí el afecto. En mi profesión siguiente a la de camarero y ayudante de cocina, pude seguir la evolución del deterioro tecnico de su Simca 1000. Nunca le puse una multa, era cuidadoso con eso, tanto él que no aparcaba mal, como yo de no denunciarle nunca porque nunca dio motivos para ello y si los hubiera dado me hubiera puesto en un dilema ¿honestidad o amistad?. A veces sin que él se diera cuenta cuando a mi me tocaba trabajar en el turno de noches, le veía esperar a la puerta del bingo donde su añorada amiga trabajaba. Mi amigo esperaba horas sentado dentro de su Simca 1000, y alguna vez yo haciendo como que iba mirando coches mal aparcados pasaba junto al suyo y podía escuchar que tenía puesta una cinca de casette. Siempre era la misma, "un ramito de violetas", que oia y rebobinaba con su boli bic, una y otra vez. 

Ella murió joven. Se casó con el guaperas sinvergüenza que siempre estaba en el paro, decía que sus dolores de espalda y de articulaciones, no eran compatibles con casi ningun trabajo, salvo el de empinar el codo. Lo mantenía ella. Los que fuimos colegas de mi colega veíamos el pasar de los años. Ella cada día con la cara mas arrugada, en ocasiones a la salida del bingo se la podía ver haciendo eses al andar, el alcohol pudo con ella. Mas tarde me enteré que había muerto, y por terceros amigos bien informados y con oidos de agente secreto, pude enterarme que mi colega, el del Simca 1000, iba una vez al año con su coche que aún lo conservaba , hasta el cementerio de Huesca, poco antes de la hora de cerrar y aparcaba en la explanada trasera para no encontrarse a nadie, y le llevaba un ramo de flores. Al principio se las llevaba el día del cumpleaños de ella, pero se encontraba con las hijas y con el guaperas sinvergüenza que ya no era guaperas pero seguía siendo un vividor sinvergüenza. Tampoco iba la fecha de su fallecimiento porque se encontraba con las hermanas y la madre de ella que tanto apreciaban a mi amigo el del Simca 1000, y le dolía sus miradas de compasión. Tuvo que pensar una fecha para llevarle flores y esa fecha fue el 9 de noviembre. Ella, su amiga - la que era muy dificil para ir a comprarse ropa- siempre que se montaba en el Simca 1000 de su superamigo, mi colega, ponía la misma cinta de casette, la de los exitos de los 70 - no tenía ni queria tener otra cinta - y mi amigo con el boligrafo bic rebobinaba siempre la cinta para tenerla preparada y que al poner ella la cinta en el radiocassete comenzara a sonar esa canción de Cecilia que tanto le gustaba a ella, "un ramito de violetas". Desde que me enteré de que en esa fecha, mi amigo, mi colega, el del Simca 1000 iba casi al anochecer del 9 de noviembre a la explanada trasera del cementerio de Huesca,  cogí la costumbre de irme con la bici de btt por la pista que lleva a la ermita de Loreto, y al llegar al alto donde esta la cruz en la que algunos echamos una piedra en el montón para que nos dé suerte o por lo menos para espantar la mala suerte, cogía una pequeña pista de tractores que va por los almendros de la izquierda, por lo alto de esa pequeña loma y llegaba hasta el final desde donde  puede verse la puerta trasera del cementerio. Me siento allí agachado debajo del último almendro, para que no me vea, porque mi colega el del Simca 1000 siempre mira alrededor ya que no quiere que nadie sepa su secreto, se queda un rato dentro del coche escuchando la canción de Cecilia, sale del mismo cuando el ultimo coche desaparece de la explanada, y le lleva un ramito de violetas a su superamiga la que no sabia irse a comprar ropa ella sola. 

El nicho donde está enterrada la superamiga, es el mas alto porque es el mas barato, la economía del sinvergüenza termina con el Winston y el Ballantines de todos los dias. Para acceder alla arriba, al quinto piso de los nichos, al principio cogía una de esas plataformas metálicas con ruedas que deja allí el ayuntamiento para esos menesteres. Pero en los últimos años a mi amigo se le había generado una hernia de disco, después de casi medio siglo trabajando de encofrador por las obras. Por eso últimamente cuando va a ponerle un ramito de violetas, llama antes por telefono a un enterrador que habia trabajado con él en su cuadrilla de encofradores, para que le ayude a empujar esa escalera/plataforma mecánica hasta la fila de nichos donde está el de su amiga, porque él ya solo no puede. Siempre le da una propina al enterrador, aunque este la rechaza por amistad, a cambio se dan un abrazo, los encofradores son gente dura que entre ellos se aprecian hasta la eternidad, así son los trabajos duros. Cuando su amigo el enterrador se va, y ya sin aparente testigos, se sube a la plataforma, y con un trapo - siempre es el mismo que lo guarda como una reliquia- limpia la lápìda de marmol y comienza a hablar con ella. Todos se preguntaban quien pagó el marmol de esa lapida, pero ya se lo imaginaban. No siempre los enterradores se alejan mucho, y contemplan la escena con el respecto y cariño que se tiene a un encofrador amigo. Mi colega, el del Simca 1000,  le cuenta a su amiga -la que no sabía irse a comprar ropa sola-  lo que le ha sucedido ese año, "...que ve a sus hijas que siguen guapas, y ya son madres;  que tiene que ir con él a ver el escaparate de Rodrigo Lopez en el Coso Bajo porque han vuelto a traer una nueva coleccion de pantalones femeninos de pata de elefante que tanto le gustaban a ella; que en el Penny viene a pinchar un disjokey de Zaragoza" mi amigo el del Simca 1000 mo quiere confesarle a su superamiga que Rodrigo Lopez hace años que cerró, que los pantalones de pata de elefante hoy casi son un insulto en la moda, y que el Penny cerró hace muchos años por las continuas multas que le ponían por ruidos o falta de salida de emergencia.

Luego saca del bolsillo un par de vasos de plastico y una petaca con licor Cointreau como el que que tomaban juntos en el Penny, echa un poco en cada vaso, y de un pañuelo de ella que él le robó del bolso hace decadas como quien roba el sagrario de las hostias en una iglesia, saca un par de cúbitos de hielo casi derretidos, y los echa en los vasos porque el Cointreau sin hielo no pasa. Y aunque mi amigo no fuma, ese dia saca un paquete de Marlboro (que es el unico tabaco rubio que ella fumaba), lo abre y enciende dos cigarrillos, uno lo deja en la repisa de la lápida y otro entre tos y tos se lo fuma él.  Allí esta hasta que oye la sirena con la que avisan del cierre del cementerio, y antes de marchar le deja en la repisa el resto del paquete de tabaco, una caja de cerillas y la petaca con lo que queda de Cointreu, para que se le haga la eternidad mas llevadera. Y antes de bajar de la plataforma se santigua y reza una oracion a pesar de que mi amigo el del Simca 1000 no cree en los curas y jura como un demonio. Luego con el pañuelo que lleva para envolver  los cubitos de hielo limpia la foto de su eterna amada, le da un beso, y con el mismo pañuelo se limpia las lagrimas. Los encofradores son tios duros, pero también  tienen corazon. Asi es el amor. Cuando mi amigo se va, los enterradores suben a coger la petaca y el paquete de Marlboro. Por eso entre ellos llaman a mi amigo "Mariano Marlboro", aunque siempre con mucho respeto, como el que se tiene a los encofradores.

¡Sí ya sé que pensareis que no es cierto! Que me lo invento. Pero esto es como los extraterrestres,  como los fantasmas, como los dioses y los milagros. Muchos no creemos en ellos pero hay gente que afirma haberlos visto. Y creamos o no creamos, lo mismo que lo que os acabo de contar, su existencia y realidad será o no será con indiferencia de lo que opineis. Pero un ruego por favor, si alguno aparece la "tardenoche" del 9 de noviembre por lo alto de la colina desde donde se ve la puerta trasera del cementerio, por favor hacerlo con cuidado, que no os vea. Si no apareciera es que ha leido este blog, aunque no es facil porque me consta que no tiene ordenador, y su telefono es de esos que solo sirven para hacer llamadas, no quiere otra cosa. Pero si no aparece aprovechar a hacer fotos hacia el oeste, porque desde alli salen unas fotos impresionantes del anochecer, ya que se ve la silueta de la ermita de Loreto (donde nació San Lorenzo), y los últimos rayos del sol se reflejan en las aguas de la alberca de Loreto que tambien se ve desde alli.

 

Pero dejemos a mi amigo Mariano Marlboro  y nos centremos en lo que nos ocupaba 


¿QUIEN FUE "PLUMACOJA" DE HUESCA?

Sí,  los jetas y sinvergüenzas eran el amargor de muchas chicas, pero tambien de muchos chicos. De hecho creo que hay un estudio de la Universidad de Yllinois (todas las noticias de estudios de universidades empiezan así) que dice que la mitad de las guerras de la historia tuvieron como detonante a un jeta sinvergüenza que le había robado la novia al principe heredero. Pero cuando los sinvergüenzas eran simpaticos, no se dedicaban a restregar en la cara de los "perdedores" sus conquistas, sino que te invitaban a un whisky con hielo y te contaban un par de chistes, a esos sinvergüenzas no les tenias odio, sino envidia, y al final aprecio. Eran los Quiques Sanfrancisco del mundo. Ese era Plumacoja

El personaje en cuestión era Don. Jose María R. S. alias "Plumacoja". No pongo sus apellidos, y matizo un poco su mote, por razones de seguridad juridica como dicen los manuales de Derecho, pues el equipo juridico que asesora este blog prefiere evitarse lios legales, y ello es así  porque la mala cabeza de los padres no tiene porqué pagarla los hijos, y haberlos los hubo. Pero Plumacoja fue parte de la historia viva de esta ciudad especialmente en la época de la transición. Por lo tanto fue patrimonio de los que lo conocimos.

Físicamente decían las chicas que Plumacoja era  guapo e  interesante. Su fisico era una mezcla entre el actor español Alberto Closas y el playboy que se casó con Estefanía de Monaco, el tal Philipe Junot. Aderezado todo ello con una nariz aguileña y un saber estar parecido al de un jefe indio, yo diría que a Toro Sentado, de allí su apelativo "Plumacoja". No obstante alguna excamarera del Rugaca me ha comentado que guapo guapo lo que se dice guapo no lo era, tal vez resultón, y que efectivamente le gustaba arreglarse mucho, ponerse un pañuelo de seda masculino en el cuello, de esos que se llevaban antes y quedaban muy bien en los varones, pero no era muy guapo. Esa excamarera -que por cierto despareció del Rugaca hace tiempo y que emigró no se sabe donde pero hay turistas que dicen que la vieron por La Habana- decía que una vez estaba Plumacoja sentado en el velador del Rugaca, todo emperifollado (¡uy que palabra mas fea!) y pasó una gitana que lo conocía, y que era de las que tienen mucho salerlo al hablar y le dijo ¡Plumacoja tu de lejos pareces algo pero de cerca no vales una puta mierda!. Plumacoja, como profesional de la seducción no se alteró sino que invitó a la gitana a una copa de "blanco y negro" en el velador  y consiguió de ella la confesión de que guapo o feo también a ella le había robado el corazón, aunque dicho con acento caló.

 

Alberto Closas a la izquierda, Phillipe Junot en el centro, y Caballo Loco a la derecha
 

Los argumentos con palabras son solo eso, palabras. Pero hay experimentos de laboratorio que nos dan o nos quitan la razón. Meter estas tres fotos en una coctelera. Unirle un martini seco "Shaken, not stirred" -como decía James Bond-, añadirle un puro habano, un cuarto kilo de socarroneria aragonesa y fantasmería fata, ponerle una chica guapa al lado y el resultado sería Plumacoja. Y ya sería el completo si le podeis añadir la foto de este querido sinvergüenza de la Movida Madileña, Quique San Francisco. Eso era Plumacoja al estilo de Huesca. Un sinvergüenza seductor dos pantallas de videojuego por delante del secular Pedro Saputo de Almudevar. Yo ahí lo dejo como dice la Vane al del Jackpot de la Once..... Una persona a la que le importaba un pimiento lo que los demás dijeran de él, y por lo tanto tampoco tenía cuidado en mantener su imagen social.


                Si hubiera franquicias entre los sinvergüenzas, Quique San Francisco hubiera sido una franquicia madrileña de Plumacoja el de Huesca.


DE CUANDO UNOS MADRILEÑOS CONFUNDIERON EN EL RUGACA A PLUMACOJA CON EL ACTOR ALBERTO CLOSAS

Me cuenta mi amigo Paquito "el de la Murciana" con el que trabajé en el Bar Rugaca, que una vez un grupo de señoras de Madrid que habían parado en el centro de Huesca para comprar castañas de mazapán y pastel ruso de Ascaso, entraron al bar para tomarse un café y confundieron a Plumacoja por el actor Alberto Closas. Y es que en verdad, si Plumacoja no había bebido mucho la noche anterior se le daba un aire. Con resaca ya no tanto que las ojeras se le marcaban  mucho. Y ante la confusión de las señoras madrileñas Plumacoja les siguió el juego y se quisieron hacer una foto con él, para lo que no hubo problema. Incluso les imvito al cafe con leche y saco a pasear su verborrea seductora. Termino haciendose una foto él  con la madrileña mas joven, agarrada por la cintura y simulando un beso. Porque Plumacoja tenia esa noche partida de poquer en el aeroclub, sino esa madrileña hubiera visto a Plumacoja en ropa interior y sin ella también. 


DE CUANDO PLUMACOJA LE GANÓ UNA CERVEZA Y UN PLATO DE GAMBAS "GABARDINA" A LORENZO EL LIMPIABOTAS

En la época de la transición democratica, en los bares de Huesca sólo había dos limpiabotas. Los dos gitanos. Lorenzo, que ejercía en el Bar Rugaca desde que lo abriera Rufino Garcia Carcavilla (de allí el nombre de Rugaca) y Blancanieves que ejercía en el Bar Universal en los mismos Porches pero un poco mas abajo. Lo de Blancanieves tenia guasa, era su sobrenombre gitano, y sin embargo era tan moreno que casi parecia un negro. 

A estos dos limpiabotas, y luego a mi hermano Gregorio regentando el Rugaca, esta ciudad adormecida de Huesca les debe un monumento. Fueron los que pusieron en marcha el control de natalidad, antes de que el Estado invirtiera en funcionarios y Direcciones Generales. Es decir vendían preservativos aunque estuviera prohibido y si te pillaban acababas detenido en Comisaría. Si el que está leyendo esto es de moral católico romana ruego me disculpe, pero hasta los santos vinieron a este mundo por un acto sexual. De momento somos animales y para transmitir la vida de generación en generación nos tenemos que volver animales y realizar eso de los actos sexuales. Es una pena pero el producto viene con esa tara.

En el Rugaca la palabra clave para comprarlos era "dame una tila". Claro yo la primera vez que un cliente me pidió una tila se la puse con su tetera y taza. Aún parece que lo estoy viendo, era un cartero de esta ciudad para mas señas, que sabía que con su sueldo y su hipoteca de momento mejor no tener crios. Cuando le puse la consumición el cliente me dijo que llamara a Gregorio porque yo no había entendido lo que quería. ¡Grego mira a ver si tu entiendes al cartero que yo no me aclaro, me ha pedido una tila y dice que de esas de beber no!.... Allí fue mi hermano presto al cajón que había debajo de la cafetera donde echabamos los posos del café usado. Abrió una trampilla oculta, y allí junto con el tabaco de contrabando que nos traía el Andorrano, había varias cajas de preservativos. Cogió una, volvió a cerrar la trampilla por si los de la secreta venían a hacer alguna inspección, y envuelto en unas servilletas con mucha discrección hubo intercambio de caja de preservativos y diez pesetas que es lo que valían. En aquellos años era mas fácil comprar heroina que comprar una caja de preservativos, así fue la cosa,  la cantidad de chicas adolescentes que fueron madres antes de ser adultas, en plena época del "destape", con algunas de ellas compartí púpitre en el cole.

Ya me estoy enrollando. ¡Teneis la culpa vosotros! me tirais de la lengua y me da apuro no contaros las cosas. Volvamos al hecho de la apuesta entre Plumacoja y Lorenzo el limpia.

Fue en el verano de 1978. Una vez mas tocó el gordo de la Loteria Nacional en Huesca. Fue la noticia del café de ese domingo en el Rugaca. Estaba Lorenzo "el limpia" comentando la noticia y alguien dijo que uno de los agraciados era un gitano de Huesca que vivía por la calle Padre Huesca, y cuyo hijo solía venir al Rugaca los fines de semana a tomar el vermut. Por aquello de evitar nombres de gente conocida en la ciudad digamos que el hijo del agraciado se llamaba "el Richar". Entonces Lorenzo "el limpia" dijo con un acento gitano muy marcado y gracioso ¡jai me muera,  pues hoy tomo cerveza y gambas gabardina gratis cuando venga el Richar!. Plumacoja que lo estaba escuchando le dijo que al Richar no le saca una cerveza ni el Papa de Roma. Se apostaron Lorenzo "el limpia" y Plumacoja que si el Richar le invitaba a Lorenzo a una cerveza y gambas gabardina, Plumacoja pagaba otra ronda. Pero que si no lo conseguía la pagaría Lorenzo "el limpia".

Efectivamente a la hora acostumbrada apareció el Richar. Allí fue raudo Lorenzo "el limpia" a recibirlo y forzando su acento caló le dijo:

- ¡Norabueenaa Richar ya menterao lo de tu padre; y malegro mucho que sus lo mereciais; vamos a celebrarlo como Dios manda, anda pagate una cerveza y un plato de gambas gabardina".

Entonces el Richar con voz muy compungida le contestó a Lorenzo, también forzando el acento caló pero ese que usan para los momentos trágicos que es mas gutural:

- ¡ jai nomables Lorenzo, menuda desgracia con lo de la Lotería!

- ¿Desgracia de qué Richar, si man dicho que os han tocao dos kilos? -le replicó Lorenzo

- ¡Jai memuera, mira lo que te digo! Ya nos conoces, somos gitanos muy honrados, y no nos gusta tener deudas con naide. El viernes nus echamos a la cama y no debiamos na a naide. Pero ayer sabado la desgracia entró en casa, le tocó a mi padre el gordo en el décimo de loteria que juega hace años. ¿Y que te crees que hizo el desgraciao? Pues que sin decir nada a naide se marchó a los de las fincas que tienen la tienda cerca de casa, y les compró un piso que vale cuatro kilos. ¡Cuatro kilos Lorenzo, cuatro kilos ! Ahora debemos dos kilos, me muera como lo vamos a pagar. Mira Lorenzo no suelo pedir favores a naide que ya me conoces, pero hoy ando mal de dineros pagame tu el café que me tengo que marchar a la farmacia a por tranquilizantes.

Allí se quedó Lorenzo con dos palmos de narices cuando el Richar nada mas decir eso salió disparado por la puerta. Pagó Lorenzo el café del Richar, y luego el vermú de Plumacoja. 

Los camareros que presenciamos eso, entre ellos yo, no nos teniamos de risa.... de pillo a pillo (y que os quede claro que fue cierto, tal vez las frases no fueron exactamente así, pero es que no había notario para contarlo, y la risa contenida de los camareros que estabamos esperando el desenlace de la apuesta nos impedía quedarnos con las palabras exactas. Pero suceder sucedió y el mendas lo vivió)


SUS EXISTOS EMPRESARIALES 

  • Huesca no es una ciudad de emprendedores, Plumacoja sí que lo era.

Plumacoja no era de casa fuerte. Provenía de uno de los pueblos agricolas que rodean Huesca. Pero se le daba bien el trato. Sabia negociar. Nació con ese don, tal vez por eso muchos años le llamaban por estos lares "Don Jose María". Montó varias empresas relacionadas primero con la reparación de maquinaria agricola, y luego de venta de tractores. Fue el que mas tractores vendió de los modelos más modernos para la época de principios de los sesenta. Tuvo varios locales para ello pero el mas grande estuvo en la calle Padre Huesca. Como las compañias aseguradoras eran recelosas de asegurar estos nuevos tractores abrió en Huesca una sucursal de una compañia de seguros que no eran de las muy importantes pero sí que aseguraban estos tractores. No digo su nombre que no quiero dar excesivas pistas que permitan conocer la filiacion exacta de Plumacoja (¡nunca esta de más la Precaución, decía su marido el Prudencio), pero la oficina la montó encima del local de La Casa de las Novelas, y la compañia de seguros tenia nombre de un pintor español del siglo de oro. Vendió mucho. Despilfarró más.

  •  Cuando el éxito es el principio del precipicio, y en los narcisistas mas.

¿Qué tendrá el éxito en los emprendedores que vienen de abajo que hay un momento en el que se lanzan por el precipicio?  Dicen las páginas de sicología que normalmente detrás de un sinvergüenza seductor se esconde un narcisista y puede ser. El narcisista o la narcisista (que también las hay y muchas) están enamorados o enamoradas de sí mismos. Se consideran los mas guapos o guapas y los mejores en todo. Hay narcisistas que nacen pero mucho se hacen. Estos ultimos son aquellos que mas nos sorprenden. Al principio son uno mas de tus amigos, de tus compañeros de cole. Pronto empiezan a despuntar en los profesional o empresarial. Van teniendo éxito en la vida. Y descubren que son buenos en lo que hacen. Se miran al espejo y se gustan. Con el tiempo se dan cuenta que su imagen en el espejo envejece. Y cuando hablo de espejo no me refiero solo al real, sino a esa imagen que todos tenemos de nosotros mismos. Y se inventan un espejo especial, ese "retraro de Dorian Gray". Envejecía el cuadro en lugar del retratado. Y para verse todavía jovenes y con exito necesitan ponerse metas y alcanzarlas, no para disfrutar de ellas sino solo para demostrarse que son los "mejores". Y si lo aplicamos a las relaciones sociales se esfuerzan en conquistar a los demás, yas se trate de un cliente, un familiar, su pareja. Pero una vez que han conseguido la seducción, necesitan de nuevas personas para demostrarse que siguen siendo los "mejores". Pero llega un dia en que las metas, el espejo que les dice que siguen siendo guapos y exitosos devuelve una imagen real. Entonces se lanzan al precipio.

Dejan de guardar para el mañana, piensan que si han llegado hasta allí podrán subir si llega el caso desde el fondo del pozo, y esto no es cierto. Se olvidan de la familia, de los amigos, de sus clientes, de su trabajo. Se lanzan a la busqueda de otro espejo magico que les engañe y les diga que siguen mereciendo la pena de su autoenamoramiento, de esa casi adoración que sienten por mismos. Y el camino mas fácil es caer en el hedonismo, en los placeres inmediatos y sensoriales. Lo que lleva a rodar por la pendiente hasta que caen en los bajos fondos.

Plumacoja se aficionó mucho al póquer, que aunque estaba prohibido. Pero incluso en esta  ciudad provinciana algunas de esas  noches frias de puro invierno que no se ve a nadie por la calle  había alguna timba de póquer en algún garito hasta el amanecer. Yo en mi epoca presencié una de las últimas, en el altillo del Bar Toni. Camareros comtra terratenientes y algún comerciamte , esos eran la mayor parte de los timberos. Yo alucinaba viendo la timba que allí se montó porque compañeros camareros mios se estaban jugando más del doble de lo que ganaban en un mes. La adrenalina se respiraba en el aire. Y de perdidos al rio, la bebida era siempre whisky. En la partida que yo presencié a finales de los años setenta el whisky era Chivas Reagal 25 años. Solo la bebida valía un pastón, y nunca pero nunca en la actividad normal de camarero detrás de una barra de bar llegué a servir ninguna de esas copas. Como vulgarmente se dice ¡no habia puta pobre!. A mí me dejaron untarme los labios para poder conocer a qué sabía ese whisky, y aunque no soy de morro fino puedo ratificar que el precio de cada copa estaba justificado. 

El póquer fue la perdición de Jose Maria. La venta de maquinaria agricola, en especial los tractores se liberalizó algo más y surgió la competencia. Ya no sacaba tanto y su suerte en el póquer era poca. Diversificó riesgos. Montó un taller mecánico para reparar tractores. Luego una granja de conejos en la carretera de Sariñena, en una nave que había junto a la gasolinera. Un exceso de afición a las chicas de alterne terminó de mermar sus reservas monetarias. Era la época del destape y muchas cosas que ahora se considerarían inmorales, en aquella época no lo eran. El puritanismo entró en España con la Unión Europea ¡con lo bien y tranquilos que estabamos siendo pícaros mediterraneos, y sin darnos cuenta pasamos a ser puritanos neerlandeses! Plumacoja nuevamente reconvirtió el negocio, era emprendedor adaptativo y donde estaba la granja de conejos montó un bar de alterne. No quiero hacer un chiste fácil porque la caballeria feminista me crucificaría aunque fue el chiste de moda en esta hasta entonces ciudad "abierta". Y alli comenzó la historia del Tipi de Plumacoja (aún se puenden encontrar algún anuncio publicitario del establecimiento en la hemeroteca del Diario del  Altoaragón)

EL TIPI DE PLUMARROJA Y LA ANECDOTA DE KUNTA KINTE

La anécdota que más recuerdo y que es totalmente cierta, es de esas que me llevaré como patente de corso al mas allá.. es mía.. yo fui el notario que levantó acta, el testigo privilegiado…. Algunos domingos por la mañana, especialmente después de pasadas las Fiestas de San Lorenzo que la terraza estaba menos concurrida, venían a tomar vermut con calamares a la romana cuatro señoras bandera… (con perdón del feminismo radical ese del "del puritanismo neerlandes" al que respeto y temo al mismo tiempo)… venían peripuestas de arriba abajo.. no recuerdo bien sus nombres… aunque realmente eran nombres prestados, nombres "de guerra"… Estaba Irina la que imitaba el acento ruso con cierto deje de Chamberí, Anabella la brasileira (que era la mas mayor y casi hacía de madre del resto), Chelo la gallega (la más agradable y culta de las cuatro), y Fátima que decía ser mora pero sabíamos que no lo era y que su color moreno de cara se debía a cremas de esas autobronceantes…. Cuando aparecían por los Porches estuviera quien estuviera esa mañana de camarero en la terraza les buscaba la mejor mesa posible. No se les trataba con deferencia por interés monetario y nada por el estilo… simplemente nos apetecía.. vivían en un piso en el Barrio Korea y todos los camareros eramos de allí… pero además porque creíamos que estas señoras se merecían más nuestras atenciones hosteleras que todas esas también respetables señoras de médicos y abogados que venían por las tardes noches a tomar el blanco y negro (que por cierto Babo era el que mejor los preparaba; aunque los bikinis de jamon york y queso los hacía mejor Josete, y el granizado de limón me salía mejor a mi.. que luego lo introduje en el Club de Tenis y no dabamos a vasto…).

Una vez que las cuatro estaban aposentadas en el velador, uno a uno solían aparecer con cara de sueño los artifices del Tipi de Plumacoja. Primero llegaban los camareros, Alfredo "el gafas" que era y es un tio muy puntual, Manolo el que se hizo famoso por tocar un bombo, luego venía el que hacía de "portero/guarda de seguridad" mas conocido por estos lares como "el Vaca" .... penultimo llegaba Bombardino el socio del Plumacoja, y finalmente aparecía este ultimo montado en su descapotable blanco, Triumph TR7, y lo aparcaba siempre mal poco antes del semaforo para que todos vieran su coche aunque luego le pusieran alguna denuncia los municipales. Era una especie de guión. Los que mas mandaban en el chiringuito se hacían de rogar.

Recuerdo que estaba sirviendoles el martini rojo, cuando en esos momentos pasó otro coche descapotable que paró porque el semaforo se puso en rojo, y en paralelo al Triumph TR7 de Plumacoja. Entonces Plumacoja con acento calé y estirando mucho las vocales finales le dijo al portero/guarda de seguridad

    - ¡Vaaaca comprate un descapotable de eeesos y verás como ligas con las chicas!. 

El Vaca que también sabía hablar con acentó caló, le dijo - ¡jai me muera Plumacoja, ¿como me voy a comprar un cochazo así con la mierda sueldo que me pagais por vigilar el garito?! 

Entonces entre risas Plumacoja le espetó -¡pues ponte a trabajar y ahorras para comprarte un deportivo!

A lo que sin inmutarse el Vaca le contestó ¡trabajar yo que nací g..., que trabaje Kunta Kinte que nació esclavo"! (igual los jovenes no entienden el chiste, Kunta Kinte fue el protagonista de la serie "Raices" que trataba de los esclavos negros que secuestraban en Africa y los llevaban a trabajar a America como esclavos).

Logicamente las risas que se formó en el grupo fue excusa mas que suficiente para que esa mañana de domingo hubiera otra ronda mas de martinis y gambas gabardina como las cocinaba Mari en el Rugaca.

Aún presencié alguna anedocta mas de Plumarroja y chicas de alterne, pero lo dejo para mis amigos mas proximos, que son casi de pelicula de dos rombos.


 

 A PARTIR DE AQUI SIGO BUSCANDO FOTOS Y DOCUMENTACION. TESTIGOS DE ANECDOTAS FUERON MUCHOS LOS DE HUESCA. tienes alguna pasamela a sebastiangracia@hotmail.com

CONTINUARÁ

 

DE SU EMPRESAS CARIBEÑAS

 

DE SUS APARICIONES EN LAS FIESTAS DE SAN LORENZO

 

DE SU MUERTE COMO DESEARÍA CUALQUIER HOMBRE DE BIEN

ina de calor y no hay quien se meta en la piscina con el salfumán…por ello me encierro en mi olvidado cuarto de estudio y vuelvo a escribir para ver si soy capaz de que en lugar de cuarto sea quinto…!

Por cierto a ese tramo del Camino habría que buscarle nombre, porque los que más lo usamos somos los catalanes y aragoneses, y con lo del Proçés a ellos no les gusta que se le llame el Camino Aragonés ni a nosotros el Camino Catalán. Yo propongo que se le llame el Camino de los Almogávares….que en ello nos sentimos identificados ambos… Es cierto que en Wikipedia ha actuado la maquinaria del “Fake News” y si pones como elemento de búsqueda “almogavares” te sale la referencia de que se trataba de la Gran Compañía Militar Catalana del siglo XIV liderada por Roger de Flor… pero yo en Wikipedia aconsejo usar mejor los singulares en lugar de los plurales (no es buena la ambición) y si buscamos “almogávar” nos enteraremos como era lógico pensar por su prefijo “al-“ que es una palabra árabe y que se trataba de un tipo de unidad de infantería militar rápida, efectiva y algo cruel, que nacida en el Al-Andalus árabe se extendió a todos los reinos de la península, pero donde adquirió verdadera fama fue en el Reino de Aragón pues se nutría de gente de los valles del Pirineo, valle que van desde la frontera de Navarra hasta la zona de Gerona… No hay unanimidad en cuanto a la etimología completa del nombre pero parece que “al-mogavar” es el que hace correrías o algaradas.. ¡vamos los broncas de las verbenas de los pueblos pero en plan “A mi la Legión”!........

¡Bueno tú… ponerle el nombre que os dé la gana… y si no quereis ponerle nombre que os den que a mi floja me la tiene!.....yo cuando termine el verano cogeré mi mochila, mi saco de dormir y mis compits para las ampollas, arrearé para adelante y gritaré no propiamente lo que decían los almogavares de “Desperta Ferro” (en catalán), “Dispierta Fierro” (en aragonés) y se llame como se llame yo gritaré aquello mas jolivudense de “Hasta el Infinito y Mas Allá”….

Miraté tú que mi portátil aun sigue haciendo rular el Word de Microsoft aunque use el Windows 95….una vez desengrasada la maquinaria mecanográfica comencemos por donde debíamos “comincipiar”  esa pequeña Historia de la Huesca Canalla (que camareros y municipales bien conocen)..… y a pesar de la cantidad de personajes que hay y hubo en esta ciudad fata, con estos primeros calores me ha venido a la cabeza esos veranos sirviendo con la bandeja en la terraza del bar Rugaca con mis hermanos, que por cierto el protocolo no permitía quitarnos la chaquetilla y la pajarita con los consiguientes golpes de calor….¡lo entendeis ahora porque soy disperso en el argumento….!

Jose María R. “Plumarroja”.- No pongo el apellido porque la familia se merece un respeto y la mala cabeza de su padre no puede caer sobre sus hijos. Adelantemos que era una gran persona… aunque un calavera de libro (lo que no sé si los libros de sicología permiten que mariden los términos gran persona con calavera especialmente si se es marido y padre)………... No tengo tarde suficiente para contar todo lo que supe de él… solo quiero escribir aquí dos anécdotas que me ocurrieron trabajando de camarero, bueno tres… ya advierto que tal como dice Perez Reverte en su novela “los perros duros no bailan” ya no hay canallas así… aunque en el caso de Plumarroja  -como seguro que ratificará mi apreciado amigo Paquito “El Babo” cuando lea esto por facebook- no era Plumarroja un canalla sino un “fato” calavera…….  mujeriego y calavera.

Jose María… aunque los camareros le llamábamos “señor Ru…” es decir por su primer apellido, era el típico guaperas, listo y despierto como el hambre, no muy trabajador pero tampoco perezoso, buen negociante pero mejor malgastador. En el Casino de Montesblancos un rey, en los tugurios del tubo de Zaragoza un perdido, y en la vida real un agradable compañero de viaje aunque no muy recomendable. Cuando yo empecé a conocer sus andanzas conducía un Triunf TR-7 descapotable blanco de dos plazas, que por aquello de demostrar que las normas no iban con él siempre lo aparcaba en el prohibido aparcar que había antes del semáforo de las Cuatro Esquinas en la acera del Rugaca para dejarlo abierto y escuchar la música caribeña (que tanto le gustaba, así acabo el pobre) desde el velador, tomando un blanco y negro. Incluso en mi posterior época como guardia urbano aún le puse alguna que otra multa por aparcar allí.. y nunca se quejaba… abría su cartera sacaba el billete marron de cien pesetas y te pagaba… eso sí le dabamos el correspondiente tique de pago que nadie piense que los guardias de Huesca se han quedado nunca ni un duro en su bolsillo… que mala gente siempre hay que lo piense, y broncas y chuleras puede que sí (va en el uniforme) pero honrados como todos los fatos.

Me niego a ceer que Plumarroja está ya muerto… los canallas buenagente no mueren nunca… solo que sus espiritus errantes no se ven fácilmente…. Pero de cuando en cuando al pasar junto al hoy cerrado Kiosco Valero, frente a la puerta del Rugaca, se escucha resonando en el Porche las risotadas de Plumarroja….. y crees que al rebasar con tus pasos el siguiente pilar del Porche te lo vas a encontrar allí con su camarilla de amigos y grandes clientes del Rugaca….. aunque también piensas que pueda tratarse de “Basora” el casiciego que vendía cupones de la once al caer la noche… pues se reían igual… Plumarroja de su mala cabeza y Basora de su mala vista.

La anécdota que mas recuerdo y que es totalmente cierta, es de esas que me llevaré como patente de corso al mas allá.. es mía.. yo fui el testigo privilegiado…. Algunos domingos por la mañana, especialmente después de pasadas las Fiestas de San Lorenzo que la terraza estaba menos concurrida, venían a tomar vermut con calamares a la romana cuatro señoras bandera… (con perdón del feminismo radical al que respeto y temo al mismo tiempo)… venían peripuestas de arriba abajo.. no recuerdo bien sus nombres… aunque realmente eran nombres prestados… Estaba Irina la que imitaba el acento ruso, Anabella la brasileira (que era la mas mayor y casi hacía de madre), Chelo la gallega (la mas agradable y culta de las cuatro), y Fatima que decía ser mora pero sabíamos que no lo era y que su color moreno de cara se debía a cremas de esas autobronceantes…. Cuando aparecían por los Porches estuviera quien estuviera esa mañana de camarero en la terraza les buscaba la mejor mesa posible. No se les trataba con deferencia por interés monetario y nada por el estilo… simplemente nos apetecía.. vivían en un piso en el Barrio y todos los camareros eramos de allí… pero además porque creíamos que estas señoras se merecían mas nuestras atenciones hosteleras que todas esas tambien respetables señoras de médicos y abogados que venían por las tardes noches a tomar el blanco y negro (que por cierto Babo era el que mejor los preparaba; aunque los bikinis de jamon york y queso los hacía mejor Josete, y el granizado de limón me salía mejor a mi.. que luego lo introduje en el Club de Tenis y no dabamos a vasto…)

No sé si los blogs se pueden continuar en la edición… cuelgo esto sin corregir y sin terminar que ya baja el calor y el salfumán me espera….

martes, 27 de abril de 2021

GENTE DE HUESCA (I).- "SALVADOR EL DEL CARRICO Y SU PERRO CUQUI"

(Nota previa: si al leer este blog no se te activa automaticamente esa maravillosa canción de Moustaki, ve a la barra de direcciones que se saldrá un icono antes de www.gentedehuesca.blogspot.com, pinchas y desbloqueas el sonido automatico, aunque si lo lees desde el móvil tendrás que activar la versión pc. Y sino pulsa en el primer video que hay a la derecha. Leer esto escuchando la Meteke es como untar el pan con tomate en un bocata de jamón)
 
Dedicado a aquellos y aquellas para los que tener un techo para domir es un lujo, y que no comen todos los dias...... y dedicado tambien a aquellas y aquellos que creen equivocadamente que la indigencia es una decisión voluntaria, cada uno gestiona sus errores como puede. Pero especialmente dedicado a aquellos y aquellas a los que la naturaleza o la vida  trató mal desde el principio, quien no tenga a nadie de ellos en su árbol genealógico que tire la primera piedra


Así la llaman ahora,  
“la ciudad del caballico”,
 donde no tiene una calle 
 “Salvador el del carrico”.

Esto es parte de una jota que el Diario del Altoaragón del día 10 de agosto de 2017 (día de San Lorenzo) incluyó en su página 87, por eso lo escribo en verde, como la pañoleta laurentina, que Cuqui llevaba casi siempre colgada al cuello aunque fuera Navidad. 

El mundo de los sin techo es amplio. Están los vagabundos que son aquellos que vagan por el mundo como su nombre parece indicar, y dentro de ellos están los carrilanos que son los que van de una poblacion a otra andando por el carril de las carreteras. Luego tenemos a los mendigos que establecen como oficio principal el pedir por las calles. Y por último están los indigentes que son aquellos que padecen  una situación de abandono y falta absoluta de medios. Dentro de estos están los que duermen por los cajeros automáticos (en Huesca actualmente tenemos alguno incluso en pleno confinamiento por la pandemia) y luego están los "chupanos" que son los que encuentran algún chamizo normalmente a las afueras de los cascos urbanos, que usan para dormir, y suelen buscarse la vida sin mendigar ni robar salvo que no les quede otro remedio". Y mas recientemente está el submundo de los inmigrantes sin techo que ese es mas complejo.  Pero todos ellos están en nuestras ciudades, forman parte del paisaje urbano y son personas. Repito "son personas".  Samba y el Cuqui fueron dos personas especiales, y no me equivoco cuando digo "dos"

A mi los blogs siempre me ha gustado leerlos escuchando alguna canción alusiva. Yo recomiendo " "Le Meteke" de Georges Moustaki

 

Salvador y su perro Cuqui esperando "nada" ¿o todo?


En esta entrañable pero provinciana ciudad de Huesca tenemos calles con nombres de reyes, alcaldes, obispos, generales, jueces y otras entretelas. Pero una ciudad es un ser vivo y su tuetano, su esencia, no está conformada por los que dan ordenes sino por los que las cumplen y los que las soportan. Por los de abajo (que son los más) y no por los de arriba (que son los menos). Por los que te sirven el café y no tanto por los que se lo toman (que también). Se echa de menos nombres de gente que un día eran parte inseparable del paisaje de la ciudad. Así tenemos al que hoy nos ocupa "Salvador el del Carrico y su perro Cuqui", pero también hay que recordar a otros muchos como Antonié el de las Medallas (el Panticuto), el Señor Ramón "Patachula" (que dormía en una cueva del Barranco de la Alfondiga, y que algunos domingos de los veranos calurosos si había recaudado algo pidiendo se lo gastaba en el autobús urbano e iba a dormir la siesta al césped de Parque debajo del banco redondo del paseo de las Pajaritas, como quien se da un capricho yéndose a veranear a un balneario; aunque si el chofer del autobús era Pascual el de Tierz no le cobraba el viaje), Molano y su voz ronca, Plumacoja y sus andanzas, El Lejía (que había sido cabo profesional de la Legión Extranjera en Tetuán),  María la Gitana (los más jovenes no se acordarán de ella, pero era una gitana, buena gente, no muy vieja, y ancha de carnes, mas conocida como "La Hucha", que vivía de lo que sacaba pidíendo en la puerta de la Iglesia de la Compañía en el Coso Alto y como molestaba a la selecta y asidua feligresía, el Ayuntamiento encomendó a los municipales que sacaran a María de las escaleras de la Iglesia; allí fue decidido el cabo Jomeini a meterla en el coche y llevarsela a la otra punta de Huesca, pero como el coche era un R4 de segunda mano comprado por el Ayuntamiento a uno de sus auxiliares administrativos -más en concreto a Ponciano- y por lo tanto era de aquellos primeros R4 que tenía puertas traseras muy estrechas, pues que la tal María no cabía por la puerta del R4 y hubo un momento de escena de película de Berlanga, en la que el ayudante de Jomeini tiraba desde dentro cogiendo de los brazos a la buena mujer y Jomeini le empujaba del culo para intentar que entrara en el coche. Los peatones veían la escena con asombro. Al final la cabezoneria del cabo no pudo con la anchura de María y ella siguió para siempre pidiendo en las escaleras de la Compañía; los municipales no habían ido a luchar contra los elementos). 
 
Igualmente cabría poner una calle a  "El Perules (y su dura vida)", por que no también Manolo el del Bombo, Bombardino, El Fati, El Naranjas, Bambi, El Bufas, El Lechero (y sus espectáculos en las becerradas, al que venían a ver gente incluso de Zaragoza fuera quien fuera el cartel de toreros, que era lo de menos), El Pistolas, El Pirla (bueno a este mejor no), Pedro Nunilo el Danzante,"Sofía la Koloretes" (la última mendiga sin plato para pedir monedas; que murió el pasado 29 de septiembre del año de la pandemia), Doña Alegría la del Brasil (la madrugadora alegría del Coso Alto), Bentisac el Municipal (la sombra vigilante por el Coso Bajo de las noches de la transición democratica de esta ciudad -que España un día tuvo transición y sensatez política-)  y otros muchos. 
 
O nombres de establecimientos de la Huesca Nocturna y Canalla, como "El Funes", "El Aeroclub y sus timbas nocturnas", "Casa La Portu", "El Sachas", "El Tipi de Plumacoja". 
 
El olvido de la Pequeña Historia de Huesca es importante. Como muestra un botón, una vez cuando yo aún militaba con las huestes municipales del Ayuntamiento y la foto de abajo lo atestigua (ojo que el autor de este blog es el que está de pié en la foto con el casco de calimero en la mano no el de detrás)
 
El urbano, el galgo de los gitanos y detrás la puerta y ventana del Calderón

 
  ... como decía, se me acercó una señora del sur y me preguntó que donde estaba la calle "Desideria Oliván". No le supe dar razón y le contesté a la señora ¿Desideria qué?... ¡Oliván! me contestó ella... Señora tengo a gala conocer los nombres de todas y cada una de las calles de Huesca y no hay ninguna que se llame "Desideria Oliván". Señora creo que se ha equivocado.... y me replicó "como usted ha sacado la palabra gala creo que también tendría que preguntarle a Antonio idem y su Pasión Turca"... la señora se marchó enfadada porque según me dijo andando de espaldas, ella se identificaba con la protagonista de esa novela cuando perdió su corazón en un viaje con su Asociación de Vecinos a Estambul y se quería hacer una foto junto a la placa del nombre de la calle, y resulta que esta ciudad no había puesto el nombre de la protagonista de esa novela a una calle provinciana (por cierto si quereis conocer la anécdota por la que Antonio Gala eligió Huesca para su novela hay que ver este video "Porque Antonio Gala eligió Huesca para su novela La Pasión Turca"

 

Hoy me toca recordar a "EL SAMBA Y SU PERRO CUQUI"

Hasta que no pones un perro en tu vida no entiendes lo que significa la palabra fidelidad. Un perro nunca te traicionará. Pero si además el perro es de los criados en la calle, la devoción por su amo es absoluta. Aún recuerdo los cariños mutuos que se profesaban Cuqui y Samba el del Carrico. Decía la canción de Nino Bravo "cuando Dios hizo el Edén pensó en America", pues debía haber añadido "cuando Dios creó la fidelidad pensó en los perros". Pero en el caso de Cuqui cuando su amo se transformaba por causa del alcohol, hacía de hermano mayor de su amo. Como un perro cuida de un rebaño de ovejas, el Cuqui cuidaba de Salvador cuando se emborrachaba.

(nota: a partir de aqui te aconsejo que escuches a Edith Piaf, recordando que ella fue hija de una señora que se ganaba la vida en la profesión mas antigua del mundo, pincha aqui)
 
 
La primera vez que vi a Salvador y su perro Cuqui, creo que era el año 1966. Ibamos la chavalería del Barrio al cine de los Salesianos porqué ponían la reposición de "Espartaco". Estabamos todos muy nerviosos y la emoción infantil nos embargaba. Nosotros entonces no veíamos películas, simplemente las vivíamos, eramos parte de ellas. Así cuando los romanos apresaban a los esclavos rebeldes y preguntaban  aquello de ¿quién es Espartaco? no solo se levantaba Toni Curtis y los demás actores esclavos, nos levantabamos muchos de los críos que estabamos en el cine, especialmente los de mi Barrio. Y  gritabamos al unísono aquello de "Espartaco soy yo", hasta que bajaba el señor camarógrafo con su linterna (conocido entre nosotros como "el orejas") y nos daba con la linterna en la cabeza a un par o tres de chavales y se terminaba  el griterio.

 

Recuerdo como si fuera ayer mismo que íbamos andando por la Plaza de la Moneda en dirección hacia la Plaza "del mercao" que se adelantaba por allí  más que si ibas por el Coso, entonces se escuchó por detrás nuestro el ruido de un carrico con ruedas poco engrasadas. Alguien dijo ¡hostias si es Samba el del Carrico y su perro Cuqui; vamos a cabrearlo y nos echamos a correr! Yo no sabía de que iba la historia pero alguien le gritó ¡Samba que vendes caramelos chupaos! Soltó el carro de golpe y empezó a correr en nuestra dirección. Me fijé entonces que lo de correr no era lo suyo porque cojeaba mucho de una pierna, pero me entró el canguelo al verle la cara de odio que ponía y los brazos tan musculados que se gastaba. Pero nosotros estabamos muy en forma -lo de coger prestadas peras por los huertos del Isuela es lo que tiene-. Ni siquiera su perro Cuqui que también nos perseguía, pudo alcanzarnos. 

 

Una vez que recobramos el resuello de la carrera alguien contó de que iba la cosa. Samba, Sambaor o simplemente Salvador el del Carrico, hasta hacía pocos años se malganaba la vida vendiendo chucherias en el Carrico que colocaba junto al Colegio San Viator, similar al de la plaza del Principal. Sus clientes más habituales eran las chicas y chicos de los colegios de la Normal, Santa Ana y Salesianos. Pero parece ser que algún comerciante de la zona al que no le hacía gracia la presencia de Salvador y su Carrico, hizo correr el bulo de que los caramelos que vendía los chupaba antes y los volvía a envolver. Eso llevó a la ruina su negocio con los consiguientes pingües beneficios que obtenía y que le daban lo suficiente para pagar al Ayuntamiento la tasa por ocupación de via pública, y para algún que otro vaso de vino; el negocio no era tampoco lo suyo. Dormía en una caseta del extrarradio detrás del actual Club de Tenis y comía en el "Calderón" (el comedor del Auxilio Social al que denominaban Calderón porque cocinaban en un caldero grande).

 

Pero cuando entablé cierta relación -casi amistad- con Samba fue en el Club de Tenis de aqui de Huesca, el año en el que se inauguró la parte nueva, es decir el verano de 1980. No es que Samba ni el mendas fueramos socios del Club, yo trabajaba de ayudante de cocina cuando el cocinero Antonio Arazo tuvo que marchar a otra ciudad y su puesto fue ocupado por José el segundo cocinero y a mi me ascendieron de camarero de barra a ayudante de cocina versus camarero de barra. Samba seguía viviendo en la caseta que hay en el campo detrás del Club de Tenis, y pasaba todos los días por la puerta trasera -la de servicio-. Un día mi hermano Teo salió a saludarle porque a Samba los chavales de la postguerra en el fondo le apreciaban, les vendía a buen precio cigarros sueltos sin pedir el DNI -fundamentalmente porque Samba no sabía que era eso, y de saberlo se la traía al pairo el mundo y sus reglas- . Después de varios intentos el Samba reconoció a mi hermano ¡Oztia e mayó de los hijos del Osca! (Samba tenía cierto problema al hablar que se le acusaba mucho cuando iba con vino tinto en las venas, lo que era frecuente).

 

Foto que ganó un premio y estuvo varios años colgada en la pared del Penny

A partir de ese día se produjo una simbiosis entre el ex empresario del Carrico y su antiguo cliente "El Teo" - Todoro para el Samba-. Alguna tarde aparecía por la zona y a cambio de ordenar los cascos vacíos de las botellas en sus cajas, le dabamos de comer lo que había sobrado del menú, y en ocasiones algo más... se le mimaba y todos le tratabamos con cariño. Algún día sin embargo aparecía por el camino haciendo eses y bastante bebido. Nadie le decía nada, ni siquiera si se caía por efecto del alcohol. Su perro Cuqui que de normal se dejaba acariciar y nos conocía a todos, cuando Samba iba bebido lo protegía como un guardaespaldas. Si Samba caía Cuqui vigilaba. Samba se levantaba. La supervivencia enseña a levantarse rápido después de cada caída. Siempre se levantaba. Yo creo que incluso el día que se murió lo hizo de pie. Pero cuando mi hermano Teo veía que era muy repetido lo de volver borracho, le esperaba a la hora que acostumbraba a pasar, y con una manguera de agua le pegaba un buen remojón, lo que conllevaba maldiciones de Samba contra el de arriba y el de abajo, pero nunca levantó una mano contra "Todoro". Se marchaba a su chamizo y después de un sueño reparador volvía a ordenar las cajas de botellas y se comía un par de platos de comida hasta arriba como si no hubiera un mañana. 

 

Samba nos ponía motes a todos porque así era mas fácil recordar como nos llamábamos cada uno. A mí me llamaba "Cubano" porque a Samba le gustaba mucho el arroz con tomate y un día le di el plato de arroz con tomate, huevo y un plátano frito. Le hizo gracia aquello y más cuando le expliqué que eso era arroz a la cubana.

 

En su circulo social tenía pocos amigos con los que conversar y por eso alguna tarde que no había mucho jaleo ni en el restaurante ni en la barra del bar, entablábamos conversación con Samba que nos contaba sus cosas, lógicamente previo carajillo de coñac "Soberano" que por aquello de sorprenderle en ocasiones se lo dábamos quemando el alcohol y saliendo llamas del vaso que le hacía mucha gracia (así conseguiamos que no fuera con exceso de alcohol en vena y además que estuviera mas comunicativo).

 

 

DE CUANDO A SAMBA LE DETUVO LA "SECLETA PODO DA FADMACIA DEL COSO"

Recuerdo una de las anécdotas que nos contó. Debió  ocurrir poco despues de la Guerra Civil. Samba se dedicaba a lo que podía y los comerciantes le daban algunas monedas si les hacía algún pequeño trabajo, como barrer las aceras, limpiar cristales.

 

Se me ocurrió preguntarle a Samba si alguna vez había tenido problemas con la policía y dijo que si, "una vez viniedon dos sequetas al chamizo y me pusiedon las esposas y se me llevadon al calabozo; estuve una noche hasta que me llevadon al dia siguiente ante el juez".

 

Parece ser que los curas de la Iglesia de la Compañía se habían quejado ante la policía por la ofensa a los sentimientos religiosos con el cartel de la farmacia. Fue el escandalo del año en esta ciudad dormida. Los rojos habían vuelto con ofensas al clero y a los feligreses. Y el siguiente paso sería volver a quemar iglesias y a pedir aumento de sueldo (que no se sabía qué era mas peligroso)


 Fachada delantera

 

Una vez ante el juez se deshizo el entuerto y se aclaró el asunto. Resultó que el de la Farmacia Mingarro le había encargado a Samba que le limpiara el cartel exterior de la farmacia. El cartel se componía de letras que se podían destornillar una por una. Samba subido a una escalera destornilló las letras, las limpió de polvo para que la luz del fluorescente interior se viera mejor, y volvió a colocar las letras en su sitio. Pero no se sabe si fue el propio Samba o algun cliente gracioso de alguno de los bares de la zona que le quiso gastar una broma pero al final hubo un baile de las dos últimas letras vocales del rótuto, y como Samba no sabía leer ni escribir no se dió cuenta. Había cambiado la  "a" por la "o". Imaginaros el escándalo a la salida de misa de las doce con las feligresas de las fuerzas vivas de la Huesca de posguerra equipadas de misales y toquillas. No daban crédito. El cartel que había enfrente ponía "Farmacia Mingorra" (para los que no sean de Aragón, aqui mingorra es una forma vulgar de llamar al aparato viril del hombre adulto, y minima al del niño varón).

 

Todo quedó en una denuncia al dueño de la Farmacia y una noche de Samba en "e calabozo", donde por cierto decía que se come bien y se duerme caliente. La veracidad de esta historia me fue ratificada por gente conocida y algún municipal de los más veteranos amigo y compañero mio.



DEL INCIDENTE DE SAMBA DURANTE LA GUERRA CIVIL


Cuando Samba fue cogiendo más confianza, nos fue contando su vida y andanzas, aunque solía ser discreto en algunas cosas. Nació en un pueblo cerca de Pamplona. El parto no fue bien y al parecer sufrió problemas que le dejaron secuelas fisicas e intelectuales de por vida. Aunque tenía familia  se crió en el hospicio de Pamplona. La Guerra Civil le sorprendió allí en Pamplona. Samba habia aprendido a sobrevivir. De lo poco que entendía que estaba sucediendo en España consideró más seguro irse a la zona roja, pues en alguna ocasión los curas se habían quejado porque Samba juraba mucho y hacía sus necesidades detrás de una de las iglesias del centro de Pamplona. Se coló en el tren que iba a Zaragoza y luego hasta Huesca porque había escuchado que los rojos estaban a punto de tomar la ciudad. Al final no pudo pasar a las líneas rojas porque el ejercito nacional lo enroló aqui en Huesca para tareas auxiliares.

 

Eso y otras cosas nos contó de su vida. Una tarde apareció en la cocina del Club de Tenis con una sonrisa de oreja a oreja. Nos costó bastante sacarle la causa de la sonrisa, pero un par de vasos de vino palmeros hicieron su labor. 

- ¿Cubano a que no sabes a quien he visto? Me dijo. Lógicamente yo no conocía a sus pocos amigos y le contesté como procedía, que no lo sabía. 

- ¡Pues al Nemesio!

-  Samba ¿y quien es el Nemesio? le pregunté yo.

- Pos un amigo de a gueda. Le visto en e mecado. Y ya le he dicho ¡Nemesio aún ma acuedo de cuando matamos a capitán! Y se ha enfadao el jodío, ma dicho que me callada que aun podían jodednos pod eso.

- ¿Que dices Samba que mataste a un capitán?

- Pos si. Eda un cabón, y se lo medecía.

Samba nos contó que en la Guerra Civil le habían destinado a ayudar al que llevaba el carro tirado por mulas donde se cargaban los ataudes de los soldados fallecidos y los llevaban hasta el cementerio -el de la carretera de Zaragoza, osea el actual, que el del Cerro de las Mártires se llenó rápido con los fusilados, por eso la gente del tercer bando comenzó a llamar a ese cerro el de los Mártires en masculino, sin que ni la autoridad gubernativa ni la militar cayeran en la cuenta del cambio de género en la denominación-. Parece ser que el capitán tenía ojeriza a Samba y a su compañero Nemesio y los puteaba continuamente. Les ordenaba llevar los ataudes poco antes de empezar a repartir el rancho y en alguna ocasión se quedaron sin comer. Samba no servía para estar en las trincheras que rodeaban la ciudad de Huesca, pero sí que tenía brazos fuertes, por lo que era obvio que cargar y descargar ataudes con su respectivo muerto dentro no tenía muchas complicaciones, siempre que le acompañara alguien como el tal Nemesio.


Un día la cosa llegó a mayores -he intentado encontrar algo de información en los medios escritos que se publicaron esas fechas en territorio nacional pero no he encontrado nada, aunque la censura militar supongo que tampoco hubiera permitido su publicación; pero me consta que era cierto-.


Voy a intentar trasmitiros el asunto tal y como nos lo contó Salvador. No tomeis su dificultad en el hablar que aquí transcribo como una burla a Samba, sino todo lo contrario, demostraba que aún con sus grandes limitaciones los complejos no iban con él, los supervivientes con complejos no sobreviven.


- ¿Pero entonces Samba que leches pasó con el capitán, el Nemesio y tú para que terminara la cosa tan mal? - Le dije yo

- Pos un dia cuando ya estabamos entando en el comedor con el Nemesio, y que olía a buena comida, nos vió el cabón del capitán y solo po jodenos nos dijo que fuedamos al Hospital Povincial y cogiedamos un mueto que había que llevadlo udgente a cementedio. Menudo cadbleo llevaba el Nemesio. Fuimos al tote con las mulas que estaban fescas. Pasamos pod todo el Coso aunque nos lo tenían pohibido. Llegamos dapido a cementedio donde nos espedaban los entedadodes. Pedo al baja del caddo "el muedto habia desapadecido". Menuda bonca nos echadon los entedadores ¿que coj... habeis hecho con el muedto? nos dijedon. Al momento apadeció en el cementedio el coche de la Policia Militá pada decidnos que al pasad por el paso a nivel con el carro a tanta velocida, el ataud había pegado un bote y estaba en medio de la calle, el ataud pod un lado y el muedto pod oto lado. Una vez que cogimos al muedto y lo llevamos a cementedio nos metiedon en el calabozo sin comer y casi sin cena.. Quince dias de calabozo y una hostia del capitán a cada uno. Cuando salimos del calabozo nos adestadon a cocinas a fegá cazuelas. Pedo una noche  nos mandaron a llevá la cena al capitán questaba de guadia. El Nemesio que acababa de echad veneno matadatas por el almacén de la cocina, le echó un puñado de polvos de matadatas a la cena del capitán.

- ¿Pero Salvador el capitán no se dió cuenta del sabor del matarratas? le pregunté

No podque el rancho sabía peor que el matadatas, y además el capitán iba bodacho aunque estuvieda de guadia. ¡Como gitaba el cabón!. Padecía un cochino cuando o despellejan. Se detocía mas que las datas al comer el matadatas. Toda a noche estuvo asi hasta que se lo llevadon al hospital. A la mañana nos dijedon que había mueto. 

- ¿Y no os pasó nada a vosotros? 

- Que vá, a debes, el cocinedo que padece que nos había visto nos invitó a una copa de anís del bueno.Y desde entonces el Nemesio y el Samba edan gente despetada en el cuatel


Esto es lo que me contó. No sé si fue o no verdad. Pero Samba era muy primario, y no tenía capacidad imaginativa ni sabía mentir.

 

 

LA DECEPCIONANTE VIDA AMOROSA DEL SAMBA

No fue una conversación sacada por nosotros, ya que hubiera sido una falta de respeto hacia una persona con sus caracteristicas. Fue él mismo quien lo contó. Habían traído "La Nueva España" que incluía una revista. El Samba vió en la portada de la revista a una señora en bikini y dijo ¡está mejó que mi gallega!

 



Tiempo faltó a la peña cocinera para entrar al interrogatorio, y nos contó que su gallega había sido una mendiga como él, pero sin dientes, que apareció por Huesca después de la Guerra y que como no tenía donde dormir el Samba le dejó estar en su caseta. Al parecer formaron pareja, aunque sobre eso procuramos no preguntar más porque eso es cosa de cada cual. 


Sobre otras cuestiones menos íntimas sí que le preguntamos, siempre y cuando podamos considerar que tuviera algo de intimidad una pareja de mendigos viviendo en una caseta sin puerta -pues la usaron una vez para encender el fuego y así sin puerta el humo podía salir fuera-.

- ¿Y que pasó con la gallega Samba que nosotros nunca te hemos visto por Huesca del brazo de una señora? le dije.

- Pos que mudió y el Olegadio también

- ¿Quien era el tal Olegario? insistí

- Un cabón que venía a coge chatadda conmigo pedo que se lió con mi gallega y me despachadon da caseta. Ya les dije que a caseta eda mia, pedo no me hiciedon caso.

- ¿y como murieron la gallega y el Olegario?

- Yo no sé nada. Yo no fuí...

Ahí dejó la conversación y se puso muy serio. Cuando yo ya dejé de trabajar en el Club de Tenís porque me llamó el ejercito para cumplir el servicio militar, en una borrachera el Samba confesó a los cocineros como murieron la gallega y el Olegario, al parecer en un arrebato de celos una noche que iba muy borracho roció la caseta con gasolina y le pegó fuego..... No sé si fue o no cierto, pero un "madero" conocido mío me dijo que algo le sonaba de un par de mendigos abrasados en esa zona. 


No pude continuar más las conversaciones con Samba porque el Tio Sam a la española (es decir el Tio San Miguel, el de la cerveza o lo que es lo mismo el ejercito de la transición) necesitaba que aqui el mendas dedicara todo un año y medio de su juventud para perder el tiempo. Si que es cierto que tiempos después una vez me crucé con Samba y Cuqui por el Coso Alto y como Cuqui se me acercó porque me reconoció, el Samba me dijo que me parecía al Cubano del arroz, y le dije que era yo pero no se lo creía porque el cubano no llevaba bigote. Me dejé el bigote unos meses pero me lo quité, si Samba no me reconocía las mozas casaderas tampoco.


SU FINAL EN LA VIDA

Con el tiempo una trabajadora social del Ayuntamiento de Huesca me informó que los últimos años del Samba se los pegó en la Residencia de Ancianos Sagrada Familia, y que se había quedado ciego. De Cuqui solo se sabía que estuvo vagando por la zona de la residencia un tiempo pero se cansó de tanta pedrada de la gente. Yo alguna vez recientemente pasando por el camino que hay detrás del Club de Tenis he creído ver al Cuqui, aunque tan viejos no se hacen los perros, pero Cuqui no era un perro era un ser especial que creo que ni nacen ni mueren, buscan a un necesitado para cuidarlo.

 

Una vez terminado todo este rollo -dándoos las gracias a los que hayais tenido los arrestos de leer hasta aquí- me informa mi amigo Paquito "el de la Murciana" (con el que compartí jornadas de trabajo y algunas risas detrás de la barra del Bar Rugaca, y a quien tengo el honor de haber enseñado a hacer la cuña esquiando en Formigal) que El Samba aún protagonizó otra anécdota al final de sus días. Le operaron del estómago en el Hospital Provincial y a media noche, aunque estaba casi ciego, cuando las enfermeras se encontraban semidormidas, se quitó el gotero, bajó a las cocinas y sació el hambre de toda su vida, por si esa era su última cena, la última cena de Salvador el del Carrico, y además se guardó los restos debajo del camisón para darselos al Cuqui cuando apareciera, porque siempre creyó que el Cuqui se había perdido. Al día siguiente corriendo a operarle del estómago otra vez. El Samba era un genio sí señor. A cualquiera de nosotros nos operan del estómago y en lo último que pensamos es en comer. A Paquito "el de la Murciana" le informó de estos hechos uno de los enfermeros del Hospital que fue testigo directo del hambre del Samba, y a quien Paquito enseñó a su vez a hacer la cuña esquiando en Formigal.



          - a los que tienen de todo porque suerte tienen, y a los que no tienen de nada para que la suerte les sea propicia- ¡ESPARTACO SOY YO Y TU TAMBIÉN!