Mi madre que en paz descanse me decía que en política procurara no dar mi opinión, que durante la Guerra en su pueblo -en el Burgo de Osma- los de izquierdas fusilaron a un vecino que habló mal de la república, y luego los de derechas fusilaron a otro que habló mal de Franco. Por tanto ¡hijo mio ten cuidado con lo que dices de política, porque hay muchas formas de fusilar!
Siempre me prometí hacer caso a mi madre, solo que aún no tengo el talento suficiente para ello.
Como reacción a las dos entradas que colgué en este blog oponiéndome a la amnistía, se me han enfadado algunos amigos y amigas que son simpatizantes o militantes de izquierdas y de derechas.
